Maraña Magazine

Una revista con Cabeza, Ojo y Corazón

Maraña es una revista digital de fotografía, literatura y artes visuales editada por el colectivo La Araña, que toma su nombre del último barrio al este de Málaga. Quince números publicados, decenas de autores y una idea muy clara desde el principio: leer es gratis.

El proyecto tenía una particularidad poco habitual. La revista se publica como número completo, en formato revista, pero la web no podía ser solo un enlace de descarga: tenía que funcionar como casa del proyecto, archivo de todo lo publicado y escaparate de los autores que colaboran en cada entrega.

A eso se sumó una decisión de marca con consecuencias técnicas: el dominio lleva eñe. Bonito de cara al público, y bastante menos trivial de lo que parece por dentro.

Un proyecto pequeño en presupuesto y grande en cariño. De esos que se hacen con gusto.

Cliente:
Maraña Magazine
Categorías:
WordPress
Año:
2020 – Actualidad

Darle casa web a una revista que nace en formato revista

Cuando el producto principal es un número completo, la web corre el riesgo de quedarse en un cartel: «aquí está el último número, haz clic». Planteamos lo contrario. La web es el archivo vivo de Maraña: todos los números accesibles, los contenidos desglosados por secciones propias de la revista y los autores con espacio suficiente para que se vea quién hay detrás de cada pieza. Quien llega buscando el número nuevo se queda leyendo lo anterior.

Dominio con eñe

Marca española y dominio español. Implementado y verificado para que funcione en todos los navegadores, clientes de correo y buscadores, con los redireccionamientos resueltos.

Diseño al servicio de la imagen

En una revista de fotografía y artes visuales, la interfaz tiene que retirarse. Composición sobria y mucho aire alrededor de cada pieza.

 

Publicación autónoma del colectivo

Los propios integrantes de La Araña dan de alta números, artículos y autores. Un proyecto autogestionado necesita una web que no dependa de nadie.

Contenido indexable

Los artículos viven en la web, no solo dentro del número. Eso le da a cada texto y a cada autor visibilidad propia en buscadores.

Una eñe en el dominio: bonito por fuera, delicado por dentro

Registrar un dominio con eñe es una decisión de identidad coherente con el proyecto, y también un pequeño reto técnico. Internamente ese dominio no se llama como se lee: se traduce a una cadena en formato punycode que es la que viaja por la red, y eso afecta al certificado SSL, a las redirecciones, al correo, a los enlaces que se comparten y a cómo lo registran las herramientas de analítica. Dejamos resuelto todo ese recorrido para que el usuario vea siempre la eñe y no se encuentre nunca con la versión técnica del dominio, ni con un aviso de seguridad, ni con un enlace roto.